Valeria Latapié

Mamá de cuatro hijos, uno en secundaria, dos en primaria, otra en jardín

“Soy docente, entonces corro con cierta ventaja. Aun así fue complicado. Tuve que armar en casa cuatro aulas, y cuando llega el momento siento a cada uno en un escritorio para hacer la tarea. De golpe me convertí en la maestra particular de mis propios hijos. Pero tampoco es lo mismo porque seguís siendo mamá, el chico sigue con esa rebeldía, no acata como a la docente”, explicó sobre la situación educacional de sus hijos.

Según ella, los chicos sí aprendieron cosas durante la pandemia, pero no precisamente en lo académico. “Aprenden cosas a nivel emocional y personal porque tuvieron que cultivar la autodisciplina. En cuanto a contenido siento que se están perdiendo muchas cosas”, dijo, y destacó que complementó el aprendizaje con más contenido descargado de internet.

Ante las quejas de que los estudiantes aprenden menos contenido académico de los que debería, Latapié defendió la capacidad de los niños para asimilar conocimientos. Además, entendió que la realidad de sus hijos no es la misma que la de muchos otros chicos: “hablo desde un lugar acomodado. Tenemos computadora y electricidad, herramientas que gran parte de la población no tiene”.

“No sé si es acertada, pero es la única opción. Le pusimos pausa a muchos ámbitos de la vida de los chicos y que repitan el año sería agregarles un peso más. El año que viene habría que agregar carga horaria y que sumen material que sea relevante del año que se perdió. El peso más grande va a estar del lado de los docentes, que van a contar con una importante herramienta: los papás aprendieron a ser docentes”, opinó sobre la decisión de que no repitan el año.

Luego, pensó tres cosas que serán fundamentales para el funcionamiento de las escuelas el próximo año: “primero, que es lo que más me preocupa, un protocolo de seguridad e higiene. Segundo, que el chico vuelva al aula, no puede seguir aislado del mundo, porque se pierde situaciones vitales para su personalidad. Y tercero, un buen organigrama de los docentes y el Ministerio de Educación que contenga lo que se perdió”.

Javier Gazzo

Padre de tres hijos, uno en jardín y dos en primario

Javier Gazzo sufrió la educación virtual. “Es una cosa de locos (lo de ser padre y docente a la vez), no te queda tiempo para nada. Obviamente los chicos no te hacen caso de la misma forma que a un maestro, tenés que poner el triple de esfuerzo”, afirmó. Gazzo no cree que sus hijos estén aprendiendo del mismo modo que lo hubieran hecho en circunstancias normales, una situación por la que se debería hallar una solución el año que viene. “Deberían ver la forma de hacer una especie de triple esfuerzo y meter gran parte de este año en el año que viene”, apuntó. Para solucionar esa falta de conocimiento, propuso aumentar las horas de clases el próximo año, e incluso comenzar con el cursado antes de lo habitual. “Pedagógicamente el colegio tendría que estar pensando qué hacer -sostuvo-. No podés dar temas nuevos si un chico no tiene bien incorporado el año anterior”.